
Al estrés producido por la incertidumbre que estamos viviendo por la crisis sanitaria del coronavirus, se suma la caída de cabello como uno de los efectos más habituales en las personas que han padecido la COVID-19.
Los expertos ya venían detectando una mayor caída y pérdida de masa capilar desde el confinamiento, pero ahora han saltado las alarmas en todas aquellas personas que han sufrido el coronavirus: una caída de pelo aguda y muy alarmante.
A eso, hay que añadir la llegada del otoño, cuyos efectos se manifiestan en nuestro pelo, con más caída de lo habitual, menos volumen y más debilitado. Es en esta época cuando se perciben los efectos de la fase telógena (fase de caída del cabello) que por el calor se agudiza en primavera. Además, se suman los escasos cuidados que hemos prestado a nuestro pelo durante el verano: exceso de radiación solar, el cloro de las piscinas y el agua del mar, abuso de recogidos, etc… todo ello le debilita y favorece su deshidratación.
Conocido como «efluvio telógeno», se trata de una caída del cabello muy llamativa en un periodo corto de tiempo ocasionada porque el virus daña la raíz de los folículos pilosos e interrumpe su ciclo de crecimiento, provocando una caída masiva del cabello a los dos o tres meses de padecer la infección.
Aunque es alarmante, tiene un buen pronóstico y el pelo se regenerará de forma natural siempre que nuestra dieta aporte los nutrientes necesarios para hacerlo: vitaminas, aminoácido y minerales necesarios para sintetizar la queratina (proteína constituyente del cabello).
Encuesta y salud capilar 2020
Una encuesta puesta en marcha en el entorno online por los Laboratorios Arkopharma a más de 200 personas muestra que más de la mitad de la población tiene problemas con su cabello durante todo el año (52%) y el otoño es la estación del año en la que este efecto es más notable según declara el 39% de los encuestados.
Los resultados de esta encuesta llevada a cabo en el entorno online a 233 personas ratifican esta percepción que hacen los expertos. Un 80% de los encuestados manifiesta que sufre este año más caída capilar que otros años. Los que han declarado en la encuesta que han sufrido Covid-19 (un 5% de los encuestados) afirman también un 91% haber notado mayor caída capilar.
La caída del cabello es un problema que afecta a un buen porcentaje de la población y las razones que explican los encuestados que lo sufren, así como pérdida de densidad, brillo y vitalidad son: Estrés (73%), Caída estacional (48%), Daños excesivos al cabello por abuso de tintes, secador, etc… (24%), Dieta desequilibrada (23%) y Antecedentes familiares (16%). Un 79% de los encuestados confía en los complementos alimenticios con aminoácidos, vitaminas y minerales como solución efectiva para ayudar a recuperar su cabello.
Ciclo de vida del cabello
El pelo no crece de manera indefinida, sino que tiene un crecimiento cíclico, denominado ciclo piloso. Cada folículo posee su propio ciclo, independiente de los que haya a su alrededor y tiene tres fases:
- Fase Anágena: el pelo nace y crece. Dura unos 3 años de media.
- Fase Catágena: Es una fase de transición. Se extiende unas 3 semanas, durante los cuales el crecimiento se detiene.
- Fase Telógena: Es la fase del descanso y de caída del pelo, dura unos 3 meses. La raíz del pelo toma un aspecto de cerilla y permanece insertado en el folículo
En un estado normal, el porcentaje de cabello es: Un 85% en fase Anágena, un 1% en fase catágena y un 14% en fase Telógena. No obstante, hay factores externos que pueden alterar este ciclo e incrementar su caída, entre ellos, destacan los cambios estacionales. La estación del año por excelencia donde se produce esta elevada caída del pelo es el otoño.
Tips para el cuidado capilar
Para mantener un pelo saludable y sin caída recordamos los siguientes consejos:
- Una dieta equilibrada y saludable; es clave para darle al cabello todos los nutrientes que necesita para crecer. Sobre todo, aminoácidos, vitaminas y minerales necesarios para la síntesis de queratina (proteína del cabello).
- Protegerlo de las agresiones externas; en particular, durante el verano, es importante evitar exposiciones prolongadas del cabello al sol.
- No abusar del secador ni la plancha; someten al cabello a temperaturas muy altas que lo dañan y resecan. Limita su uso lo más posible.
- Tintes y decoloraciones; son agresivos para el pelo, y los expertos aconsejan una frecuencia nunca inferior a un mes.
- Cortarlo con frecuencia: Una vez al mes es la frecuencia ideal para mantener las puntas sanas. Complementa el cuidado con baños de hidratación semanales.
Nutricosmética capilar
El objetivo de la denominada “nutricosmética” es cuidar la belleza desde el interior. Se basa en el aporte de nutrientes por vía oral y sólo así, el organismo asimila completamente todos los componentes de su formulación.
En esta línea está por ejemplo Arkocapil Forte que es un complemento alimenticio especialmente formulado en cápsulas que aporta nutrientes asimilados por el organismo a través de la circulación sanguínea, cubriendo necesidades específicas a las que la cosmética tradicional, en algunos casos, no puede hacer frente. Tomado en cápsulas, asegura que el cabello tiene los nutrientes que necesita para lucir sano, fuerte y con volumen. Otros productos de farmacia (es en estos establecimientos donde se garantiza la seguridad de los medicamentos , su eficacia y su calidad) que también son efectivos son: Pilopeptan, Medebiotin, Pilfood, minoxidil… Pero antes de tomar nada por tu cuenta, consulta a tu médico o farmacéutico.