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Qué comer antes y durante un vuelo: 10 consejos prácticos

comida para antes de volar

¿Qué comer antes de volar? En general, no hace falta seguir una dieta especial: suele ser más práctico elegir alimentos que te sienten bien, evitar excesos y mantener una hidratación adecuada. Si además te espera un trayecto de muchas horas, consulta nuestros consejos para viajar más cómodo en un vuelo largo.

10 consejos sobre qué comer antes y durante un vuelo

La alimentación es siempre importante pero, si se va a viajar en avión, lo es aún más ya que una comida muy copiosa, bebidas excitantes, una mala digestión en pleno vuelo, pueden arruinarnos la experiencia de volar. Para ello, y aprovechando la apertura del restaurante Mama Campo (proyecto gastronómico que engloba un restaurante y una cantina, ambos ubicados en la Plaza de Olavide de Madrid y fundado en 2014 por dos jóvenes emprendedores, a base de productos ecológicos) en la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, la nutricionista y dietista Vanessa Aguirre nos recomienda seguir una serie de tips para mantener la salud digestiva y corporal durante un vuelo y lograr estar en perfecto estado en el destino.   

1. Evita las comidas muy copiosas

La digestión es una de las funciones biológicas que más se altera cuando volamos pudiendo ocasionar molestias como pesadez, hinchazón, acidez, reflujo, náuseas o incluso estreñimiento, entre otros. Es por ello que se recomienda realizar pequeñas tomas de comida (a modo de raciones) u optar por un único plato que sea nutritivo pero ligero. Las ensaladas o poke a base de una buena cantidad de verduras, cereales en grano junto con una pequeña ración de proteína de calidad como el pollo, pavo o quinoa son una opción perfecta para esta ocasión.

2. Modera las comidas muy grasas

(fritos, rebozados, embutidos grasos, bollería industrial, …) tanto en las horas previas como durante el vuelo. Las grasas ralentizan el proceso de digestión de los alimentos. Es por ello que, una comida excesivamente grasa puede incrementar aún más los síntomas de indigestión. Debemos optar por elaboraciones “limpias” como las cocciones al vapor, los marinados o encurtidos o bien platos horneados que reduzcan la ingesta de grasas, así como platos que incluyan grasas de origen vegetal (semillas y frutos secos) que por otro lado, son ricos en omega 3 con efecto anticoagulante, especialmente interesante para favorecer la circulación sanguínea y evitar la sensación de piernas pesadas o incluso, la trombosis venosa profunda.

3. Si te producen molestias, limita alimentos que favorezcan los gases

(legumbres, repollo, coliflor, brócoli o incluso la lechuga). Pasar largas horas sentados favorece la aparición de gases durante la digestión. La diferencia de presión de la cabina influye además sobre el gas intestinal retenido, provocando una mayor expansión y con ello, mayor sensación de hinchazón y malestar abdominal. Evitar este tipo de alimentos así como las bebidas carbonatadas, antes y durante el vuelo evitará estas molestias.

4. Controla la cafeína si quieres dormir durante el vuelo

(café, té o bebidas con cafeína) que dificultan el descanso durante el vuelo, a favor de infusiones que, además de hidratarnos podrán facilitar la digestión (como las infusiones de anís o menta poleo), evitar las náuseas o mareas (como la infusión de jengibre) o incluso favorecer el descanso durante el vuelo (como la tila o la manzanilla) por su efecto relajante. 

comidas a evitar antes de volar

5. Mantén una alimentación equilibrada

El tránsito intestinal es posiblemente la función digestiva más sensible a los cambios en los horarios, localizaciones o rutinas. Este hecho también se ve agravado por la falta de actividad física propia del vuelo al pasar largas horas sentados o con movilidad reducida. Una adecuada ingesta de fibra a través de alimentos de origen vegetal, asegurará un correcto tránsito intestinal.

6. No confíes en un alimento concreto para evitar el jet lag

No hay un alimento específico que elimine el desfase horario. Para viajes que atraviesan varios husos, son más importantes el horario del sueño, la exposición a la luz y la adaptación al horario de destino. Puedes ampliar información en nuestra guía sobre qué es el jet lag y cómo reducir sus efectos.

7. Bebe agua con regularidad

La hidratación es fundamental antes y durante el vuelo. El agua no solo nos previene de la acidez o reflujo durante la digestión de las comidas, sino que también favorecerá el tránsito intestinal. Hay que tener en cuenta que el ambiente dentro de la cabina es muy seco e incrementa aún más la deshidratación. Beber agua con regularidad es una medida razonable para evitar la deshidratación y sentirte más cómodo durante el viaje. Sin embargo, la evidencia no permite afirmar que hidratarse por sí solo prevenga la trombosis venosa profunda asociada al viaje; en vuelos largos, mantener la movilidad de las piernas es especialmente importante. Cabe destacar que, aunque el agua es la fuente de hidratación más inmediatas, existen otras como las frutas y las verduras que, si cabe, aseguran una hidratación más constante y prolongada. Otra opción para mantener unos niveles de hidratación óptimos serían las infusiones de rooibos o frutas del bosque, zumos de frutas o agua de coco.

8. Modera el alcohol

Estas bebidas favorecen la deshidratación. Adicionalmente, el alcohol incrementa el riesgo de TVP e interfiere en la calidad del descanso.

9. Limita las bebidas con gas si te hinchan

Tal y como se indicaba anteriormente, las bebidas carbonatadas pueden causar hinchazón y molestias. Adicionalmente, este tipo de bebidas favorecen la deshidratación, así como provocar, junto con la falta de movilidad, calambres musculares.

10. Elige un postre sencillo si te apetece

a favor de opciones más ligeras a base de frutas, yogur o miel. La presencia de azúcar provoca un rápido incremento en los niveles de glucosa en sangre y en algunos casos, posteriormente, un rápido descenso. Estas alteraciones bruscas de la glucemia en sangre pueden producir cambios en nuestro estado anímico como nerviosismo, irritabilidad, ansiedad o incluso cansancio. Opciones como la fruta o el yogur, no solo nos previenen de este efecto, sino que también favorecerá nuestro tránsito intestinal durante el vuelo.

Checklist: qué llevar para comer durante el vuelo

  • Agua una vez superado el control de seguridad o una botella reutilizable para rellenar donde esté permitido.
  • Un tentempié sencillo que toleres bien, especialmente si tienes restricciones alimentarias.
  • Fruta, frutos secos u otra opción práctica cuando las normas del destino y de la aerolínea lo permitan.
  • Evita experimentar con alimentos que sabes que habitualmente te producen molestias.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor comer mucho antes de subir al avión?

No es necesario. Si las comidas abundantes te producen pesadez, suele resultar más cómodo optar por una comida moderada y alimentos habituales para ti.

¿Hay que dejar de tomar café?

No necesariamente. Si quieres dormir durante el vuelo o estás ajustándote a un nuevo horario, conviene controlar la cantidad y el momento en que tomas cafeína.

¿Qué es lo más importante en un vuelo largo?

Además de la alimentación, presta atención a la hidratación, el descanso y el movimiento durante el trayecto. Puedes completar esta guía con nuestros consejos para vuelos largos.

Actualizado en septiembre de 2026. Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario cuando existen enfermedades, necesidades dietéticas o tratamientos específicos.

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