
La noche más terrorífica del año está a la vuelta de la esquina y te vamos a dar las claves para que también sea una de las más dulces. Te contamos paso a paso como montar un Candy bar de infarto en tu propia casa.
Para dejar a tus invitados con cara de susto lo fundamental es ¡la sorpresa! Elige un rincón de tu casa apto para vivir la noche más espantosa del año; que sea amplio y cómodo y que quepa una mesa grande que vestiremos con un mantel negro o color calabaza. Viste las paredes con una gasa negra agujereada, telas de araña con arañas de goma pegadas, globos negros y naranjas y guirnaldas fantasmagóricas.

En la mesa, utiliza recipientes de cristal con forma de pecera a los que podrás pegar ojos, bocas, …hechas con cartulina negra; o cacerolas de metal o de barro negro. Los lazos de raso negros te darán también mucho juego para decorar.
Puedes ir guardando botellas de vino de color negro que después te servirán como candelabros para velas que chorrean cera y dan un aspecto tétrico muy propio para la fiesta. También resulta muy simpático rellenas guantes de latex de chuches y colocarlas en el borde de la mesa, amenazantes.

¿Y qué comemos?
Gusanos, esqueletos, momias, ojos… Por suerte hay mogollón de golosinas con toques terroríficos para llenar nuestros platos. Las chuches negras darán un toque perfecto a la noche, además de cualquier tipo de repostería con estos motivos: galletas, cupcakes, brownies, tartas… ¡Manos a la cocina, y feliz Halloween!
